sábado, 5 de julio de 2008

LA HISTORIA DE JESUS NAZARENO CAUTIVO


Cuenta la tradición, que uno de los tantos cajones, que contenía un santo, fue dejado en las playas de nuestra costa, entre lo que hoy es Santa Rosa y Pimentel, su destino no se había señalado y se esperaba que los pobladores de los lugares cercanos lo decidieran.
La distancia para el traslado, era uno de los problemas para los habitantes que deseaban llevarlo. Los pobladores Monsefuanos, que en aquellos tiempos también se dedicaban a la pesca, llegaron al lugar en donde se encontraba el pesado cargamento y al hacer el primer intento de levantarlo, se encontraron con la gran sorpresa, de que el peso era completamente liviano, en comparación con las afirmaciones que les habían hecho los pobladores que inicialmente tuvieron deseo de llevarlo. Como se habló que el cajón contenía un santo, el hecho observado fue considerado como un milagro.
El aviso dado a la población, constituyó un gran revuelo y como se supo que se traía una imagen, tenían el deseo de observarlo pronto. Una vez en la ciudad lo condujeron a la improvista iglesia, que en esos tiempos tuvo como asiento en el lugar en donde hoy es el mercado de abastos. La curiosidad de los pobladores corrió hasta los últimos rincones, que llegaron luego para presenciar el acto de apertura del sagrado cargamento. Una gran sorpresa causó el hecho, pues al realizar la apertura entre la multitud, se encontraron con la auténtica figura de Cristo, su nombre correspondía a JESUS DE NAZARETH, por eso se le llamaba JESUS NAZARENO, las voces corrieron por todos los lugares del Norte y de generación en generación, ha llegado hasta nosotros que fue traído de España y que su tallado se había efectuado en Roma. Esto no escapa a la verdad histórica, pues que se recuerde que los mejores artistas en pintura, escultura y tallado han salido de Italia.
El Sacerdote Juan Fernández, fue a colocarlo en un lugar preferencial, es decir él fue el que realizó su ENTRONIZACION EN MONSEFU. Pasaron los días de su triunfal llegada del santo, posteriormente fue quedando en el olvido y la imagen fue quedando en un plano de poca recordación, por la población monsefuana. Se afirma que, un día el Santo había desaparecido de la Iglesia, la preocupación del sacerdote y pobladores fue el tema del día, la búsqueda intensa permitió encontrarlo en las afueras de la población. Un gran pánico se apoderó de los pobladores y luego fue traído a su lugar preferencial. El caso no quedó allí, días después, el caso se repitió y la población temieron por su desaparición total, se pusieron nuevamente a la búsqueda y por última vez fue hallado en las afueras de la población y como para que no volviera a suceder esto, lo colocaron en un recamarin especial y le ataron cadenas a las manos y desde entonces le empezaron a llamar EL CAUTIVO y recordando el día de su encuentro, celebraron el primer aniversario el 14 de Septiembre de 1548 pues nuestro Santo Patrón fue traído el año anterior, es decir en 1547.
Desde aquella memorable fecha, aumentaron los milagros y los habitantes de los lugares cercanos, al tener las noticias de lo que había ocurrido, empezaron a llegar con mayor frecuencia a rendirle pleitesías y rogarle por un milagro nuevo. La devoción creció y los feligreses aumentaron cada vez más y así como JESUS DE NAZARETH tuvo muchos adeptos, también JESUS NAZARENO CAUTIVO de Monsefú, que es el mismo Cristo en la tierra, empezó a tener cientos de creyentes y que hoy suman muchos miles y cada año vienen llenos de fe, para suplicarle una ayuda para agradecer los beneficios recibidos.

Creemos que por designios de DIOS, la ciudad de Monsefú, fue elegida para albergar a JESUS NAZARENO CAUTIVO

1 comentario:

CONSULTORES LOGISTICOS dijo...

Muy linda la historia, pero tengo entendido que El Nazareno Cautivo eran 3 hermanos, de los cuales uno esta en Piura (Nazareno Cautivo de Ayabaca) y el otro - aunque no muy seguro - entre la Libertad y Cajamarca... Otro punto interesante es que como vino a llegar ese cajon en las playas del Norte? o quien lo dejo ahi? Es una incognita que siempre nos preguntamos...